CRÓNICA LIGA EBA J.8 / DERROTA EN CULLEREDO (74-49)

El Liberbank Oviedo Baloncesto EBA no fue capaz de continuar su tendencia positiva lejos del municipal de Pumarín ante un KFC-Culle que fue muy superior en el primer y en el último cuarto dejando a los visitantes en siete y once puntos en sendos periodos.

Fue precisamente esa abultada diferencia con la que tuvo que lidiar el Liberbank Oviedo Baloncesto en la tarde del sábado en Galicia. KFC-Culle salió en tromba y los visitantes fueron incapaces de mostrar el nivel defensivo de la semana pasada. Los locales se marcharon en el marcador y comenzaron a manejar una renta de hasta catorce puntos que terminó por resultar insalvable para los de Oviedo. Tocaba entonces remar para acercarse en el marcador y retomar la imagen dada la semana pasada en el primer triunfo de la temporada. El incremento del nivel defensivo en el segundo cuarto permitió devolver el golpe a los chicos de Agustín Munárriz que frenaron la ofensiva local, dejándoles precisamente en siete puntos pero los escasos once puntos anotados por ellos, no sirvieron para recortar demasiado la distancia.

Tras el descanso de nuevo ambos equipos mostraron la intensidad propia de estos choques en los que, de nuevo la figura de un jugador inspirado, fue diferencial. Woods y Gómez Calleja fueron en esta ocasión los encargados de sentenciar las opciones del Liberbank Oviedo Baloncesto. El bahameño, con 24 puntos, volvió a mostrar un gran nivel que ni siquiera el gran partido de Alejandro González, con 20 puntos, o de Felipe Braga, con 16 rebotes, pudo frenar.

A falta de diez minutos el Liberbank Oviedo Baloncesto llegó con opciones manejando un margen de diez puntos de diferencia; sin embargo, los azules fueron incapaces de repetir el buen nivel físico de la semana pasada y acabaron cayendo por veinticinco puntos.

El entrenador del Liberbank Oviedo Baloncesto EBA, Agustín Munárriz, quiso precisamente referirse a la mala entrada del equipo en el partido. “Ellos han entrado muy bien en el partido y nosotros como recién bajados del autobús, el partido lo perdimos ahí. La distancia nos parecía demasiado larga y eso que estuvimos a siete. En el último cuarto bajamos los brazos pero tenemos que seguir creyendo y trabajando”.