Alejandro González se desvincula del OCB

El entrenador asistente del primer equipo Alejandro González no seguirá la temporada que viene en la disciplina del Alimerka Oviedo Baloncesto.

Tras más de 15 años vinculado al Oviedo Club Baloncesto, primero como jugador, luego como entrenador de cantera y en los últimos años ocupando diferentes roles en el primer equipo del que fue asistente la pasada campaña; Alejandro ha decidido poner punto y aparte con el OCB.

Desde el club estamos muy orgullosos de la trayectoria de ‘Jandrín’ por su dedicación y excelencia en el trabajo del día a día tanto con la cantera como el primer equipo y estamos seguros de que afrontará los próximos retos profesionales que se le presenten con la misma entereza y determinación que la mostrada con nosotros. Estamos convencidos, asimismo, que esta despedida es solo un hasta luego más que un adiós y que en un futuro vamos a poder contar él en Pumarín donde tiene abiertas las puertas de su casa.

En su despedida, González ha querido enviar un mensaje a todos los jugadores, entrenadores y directivos del Alimerka Oviedo Baloncesto.

A toda la familia del OCB:

No es fácil resumir en pocas palabras todo lo que me gustaría deciros pero voy a intentarlo en las siguientes líneas.

Llegué al Oviedo Club Baloncesto cuando tenía 15 años y ahora con 30 me toca despedirme de él. He pasado media vida en Pumarín y me siento muy orgulloso de todo mi recorrido en el club: Desde el trabajo de cantera a estos últimos siete años en el primero equipo. Así, he ido quemando etapas gracias a la confianza que se me ha depositado todo este tiempo. Sin embargo, creo que ha llegado el momento de adentrarme en otra etapa fuera del calor de la que siempre será mi casa.

Me siento muy agradecido a todos. A Ferdi por abrirme las puertas del club y darme la oportunidad de ser entrenador, a Agustín Munárriz por sus consejos y apoyos en esos primeros años cuando todo era nuevo para mí y a Paula y Pablo por buscar la manera de poder coordinar todo y que funcione. También y sobre todo a los grupos humanos que he entrenado y de los que he aprendido desde infantiles al primero equipo porque sin ellos no estaría aquí. Por último y en especial a Héctor Galán por su confianza y su forma de trabajar y a Fernando Villabella por su cariño y aliento permitiéndome crecer todos estos años.

Ahora mismo no me sale decir adiós porque realmente nunca te vas al ciento por ciento de tu casa. Sólo espero que, siguiendo el ejemplo de Alimerka o el Ayuntamiento de Oviedo, se acumulen más y más apoyos para el OCB. Más allá de los resultados deportivos logrados en la pista, quien apoye a este club tiene por seguro que estará apoyando a una familia con unos valores personales por encima de la categoría que ocupan.

¡Hasta pronto!, #yosoyOCB