El Alimerka OCB despide el año con una trabajada victoria
El Alimerka Oviedo Baloncesto se ha impuesto por 75-73 a Club Ourense Baloncesto en un parejo encuentro marcado por la superioridad local en el rebote, el desacierto visitante desde el triple y un punto más de energía y capacidad para cerrar el partido por parte de los de Javi Rodríguez.
Ante un Palacio vestido con sus mejores galas y 4.838 espectadores que han disfrutado (y sufrido) del OCB, del espectáculo acrobático de los Barjots Dunkers y han participado (millones de gracias) en la nutrida recogida de juguetes auspiciada por Enerthy a favor de Aldeas Infantiles, el equipo carbayón ha sabido levantarse de la derrota de hace siete días en Zamora y se apresta para un nuevo envite doméstico el próximo domingo ante un Fibwi Palma que ha regresado a la Primera FEB por todo lo alto. Las entradas pueden adquirirse aquí.
Con estos alicientes el encuentro comenzó con el Alimerka OCB mandando gracias al acierto exterior y su alto ritmo. Sin embargo, las primeras ventajas pronto se desvanecieron a nada que que Ourense subió intensidad en defensa y, sobre todo, castigó los despistes de unos locales blandos por momentos.
Así, tras un 20-14 tras dos más uno de Faure (el mejor de los locales con 16 puntos, 9 rebotes y 21 de valoración), contestaba Mcdonnell y el COB comenzaba a mandar para llegar al primer receso con un exiguo 24-23.
El segundo parcial comenzó igual de igualado. Con los dos equipos trabados en las trampas defensivas planteadas por su rival y con escasa anotación. Apenas 5 y 7 puntos, respectivamente, en los cinco primeros minutos. En el toma y daca los de Moncho López salieron beneficiados y con un triple de Jurgens se marcharon a vestuarios por arriba: 37-39
Tras el paso por vestuarios el OCB fue otro subiendo la entrega y la energía para lograr un parcial 11-3 en los primeros 4 minutos. Intensidad defensiva, rebote y contraataque. El ABC de este equipo que ejecutó a la perfección en ese tramo para el 50-42. Máxima ventaja de la que gozó en todo el encuentro.
Pero cuando el partido parecía que podía romperse en favor de los asturianos Ourense no cejó en su empeño. También desde la defensa cuando no le entraban los tiros (1 de 17 en lanzamientos de tres firmó el COB) para seguir en el partido que se cerraba cada vez más con trampas tácticas de dos entrenadores que se conocen a la perfección.
El acercamiento de Ourense en el último tramo del tercer cuarto coincidió con la tercera personal de Faure, puntal del OCB en defensa y ataque. Si no entraban los triples, los ourensanos buscaron castigar sobre las penetraciones y el bloqueo y continuación en ausencia del alicantino. Aún así, los locales llegaron al cuarto decisivo con cuatro puntos de ventaja: 59-54.
Unos últimos diez minutos en los que Ourense entró mejor endosando un 2-5 de parcial que obligaba a Rodríguez a solicitar tiempo muerto a 7.25 del final. En un partido embarrado, de escasos márgenes, el OCB comenzaba a perder balones, a ofuscarse con alguna decisión arbitral y hubo que parar a refrescar ideas.
De nuevo desde la calma y el rebote el OCB logró seis puntos de ventaja tras triple de Townes y 4,36 para el final. Era una ventaja suficiente para afrontar los últimos minutos en los que los interiores se fajaron como nunca. Bien con Faure y Nwaokorie anotando y encontrando situaciones de línea de fondo en caso del nigeriano, bien en la intendencia con la inteligencia de Cosialls para sellar el rebote: una batalla de la que salía victorioso el cuadro carbayón con 38 capturas, diez de ellas ofensivas, por 23 visitantes.
Ya en el último minuto y con 73-70 en el marcador Parham forzó un campo atrás y Townes convertía dos tiros libres a la postre decisivos. Tras un fallo de Faure también desde la línea, Ourense tuvo opción de tirar a fallar para empatar pero no lo logró. El Palacio festejó aliviado.
Parciales: 24/23, 13/16, 22/16, 16/18

