El Alimerka OCB cayó apeado de la lucha por el ascenso a ACB al perder ante Movistar Estudiantes por 79-71 en la semifinal disputada en el Coliseum de A Coruña. En la otra semifinal el anfitrión, Leyma Coruña, se deshizo de Sújper Agropal Palencia y en la tarde del domingo se jugarán la última plaza a Liga Endesa.

Todo lo que rodeó al partido de ayer fue extraordinario para el Alimerka OCB, afuera y dentro de la cancha. Fuera, porque desde el recibimiento al autocar del equipo en los aledaños del pabellón y hasta la interminable ovación final con himno de Asturias de los cerca de mil desplazados, fue de piel de gallina. Emocionante. Si a eso le sumas los 600 que se concitaron en Pumarín para ver el partido en pantalla gigante las cifras de apoyo, repercusión eran impensables ahora hace diez meses. Los jugadores y el equipo se lo han ganado y, como dijo Javi Rodríguez en la comparecencia posterior al choque: «Este equipo será recordado» por poner la semilla de algo que tiene que seguir creciendo en el Palacio en las temporadas venideras.

En cuanto al partido en sí, la puesta en escena del Alimerka OCB fue perfecta. Con Lobaco quirúrgico desde el triple. Townes mandando y Parham pisando pintura. El despliegue defensivo, un primor. El único debe, la cuenta de faltas de los asturianos que doblaban a las sancionadas al equipo madrileño y que, gracias a los tiros libres, le permitieron meterse en el partido. Del 7-19 se pasó al 18-23 en un final de cuarto un tanto descontrolado.

En el segundo cuarto aún achicó más la ventaja el equipo del Ramiro obligando a Javi Rodríguez a solictar tiempo muerto con 6:55 en el reloj. Solo Parham había aparecido en ataque y la defensa comenzaba a conceder triples, el mejor arma Estudiantil. Con tres acciones del omnipresente Granger le daban la vuelta y se escapaban 35-28.

Lo intentaban de nuevo Townes y un peleón Shelit para bajar la renta a dos puntos pero estaba de que no. Las pérdidas de balón, una de las claves para poder contener el caudal ofensivo rival permitían puntos fáciles a Estudiantes. Eso y la desequilibrada cuenta de tiros libres dejó el marcador siete abajo al descanso: 46-39.

En escueto inicio de tercer cuarto en cuanto anotación se refiere el OCB no conseguía correr como al comienzo. Sin ritmo y sin la frescura del inicio apenas dos anotaciones de Estudiantes le permitieron anclarse con facilidad con ventajas de diez puntos. Tras el tiempo muerto de Javi Rodríguez, a falta de 3:38 llegó la reacción azul. Un 7-0 de parcial obrado por Parham y Townes y un posterior triple de Nwaokorie acercaron al OCB a cinco (62-57) pero los de Toni Ten no frenaron y estiraron su ventaja hasta el 66-57 con el que finalizó el cuarto.

Quedaban diez minutos para saber de qué estaban hechos los dos equipos y el OCB se creció. Con todo. Tras un parcial 5-0 que colocaba al conjunto asturiano a tres puntos la gasolina no dio para más. La defensa del bloqueo directo no fue la de otros días y en la jugada que podía haber significado el empate los carbayones erraron tres triples liberados consecutivamente. De ahí hasta el final Granger, amo y señor, controló el tempo y cerró la victoria estudiantil.

Lo que siguió después fue un bonito cierre de temporada con la grada homenajeando a los suyos en un ambiente festivo, de sincero agradecimiento de los de arriba con los de abajo y al revés. Extraordinario.

Parciales: 18/23, 28/16, 20/18, 13/14
Estadística

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