Compromiso de máxima exigencia ante Força Lleida

Un exigido y de nuevo disminuido por las bajas Alimerka Oviedo Baloncesto buscará mañana (18.00 h., Pumarín, VinxTV, LaLigaSportsTV) su primera victoria del curso ante uno de los nobles de la LEB Oro 22/23: ICG Força Lleida.

Sin conocer la victoria todavía y con los escozores del mal partido ante ISB Juaristi del pasado domingo, los de Trifón Poch tienen la obligación, al menos, de dejar ante su parroquia el nivel de exigencia que demanda Pumarín y que no se vio ante los gipuzkoanos. Un encuentro aquel de hace siete días, que quedará, como el disputado ante Cáceres Patrimonio de La Humanidad, en el espejo retrovisor del arranque de temporada.

Porque el 0-5 pesa como una losa en el transitar del equipo en este inicio atípico y trastabillado en el que se han consumado debacles como la de Albacete, derrotas heroicas como la de Palencia y actuaciones potables ante Burgos y el citado equipo extremeño. Lo de Azpeitia del otro domingo queda en el debe de un equipo que muestra una cara en Pumarín y otra afuera de casa.

Todo aquello pasado está. Hay un rezo en el credo anarquista (en el filosófico y embebido de iluminismo, no en el tendente a la algarada) que dice que cualquier noche puede salir el sol. O sea, que la revolución postergada no tiene por qué ser con los mejores, ni con los más aptos, sino con los más dispuestos una alborada dada al azar. Maña podría ser, ¿por qué no?

Y eso que, como a cualquier postergado, todo le son pulgas. En el OCB llueve sobre mojado: tres jugadores han pasado un proceso gripal durante la semana. Uno de ellos, Shaquille Walters, es duda para el encuentro. En cuanto a huesos, músculos y tendones: Oliver Arteaga está pendiente de una resonancia y será baja salvo que los doctores obren un milagro. El debut de Romeo Crouch será decisión de última hora dependiendo de su adaptación a la carga de trabajo en su mano derecha. Con eso, es baja confirmada Thorir Thorbjarnarson mientras que el resto del plantel está confirmado para el partido.

Ye lo que ye. Porque enfrente está el equipo revelación de la temporada pasada. El de Gerard Encuentra. El que te juega sin cincos -acaban de anunciar que el ex ACB Devin Thomas no llega a incorporarse a su disciplina pero sí lo hace Ali Tew, ex Cáceres- pero que te la arma con el mago Juani Marcos y la apisonadora venezolana Carrerra que viene de valorar 50 créditos. Un enigma, vaya, de equipo para descifrar en vídeos y scouting y que aún así arriba con un 4-1, que está al acecho de los primeros y que llega a Pumarín con la intención de dormir antes del descanso en lo más alto de la tabla.

Por cerrar la metáfora anarquista: Decía Abel Paz- biógrafo de Buenaventura Durruti- que, en las revoluciones, a veces solo basta con pararse en una calle y construir una barricada. Por inútil que parezca porque el enemigo nunca iba a pasar por allá y solo por la necesidad de levantar algo con tus propias manos hace que el propósito merezca la pena. Construir una victoria, mañana, sería la primera piedra. Una mini barricada. Por inútil que parezca.